Agora
Posted by satrian in El cine bajo mi lupa
- Título original: Agora
- Año: 2009
- Duración: 126 minutos.
- País: España
- Productora: Telecinco Cinema / Mop Producciones / Himenóptero.
- Dirección: Alejandro Amenábar.
- Guión: Alejandro Amenábar, Mateo Gil.
- Música: Dario Marianelli.
- Fotografía: Xavi Giménez.
- Reparto: Rachel Weisz, Max Minghella, Ashraf Barhom, Oscar Isaac, Michael Lonsdale, Rupert Evans, Homayoun Ershadi, Richard Durden, Sami Samir, Manuel Cauchi, Homayoun Ershadi, Oshri Cohen.
Siglo IV, Egipto es una provincia más del Imperio Romano. Alejandría cuna del conocimiento y la sabiduría de la época, es el único faro en un mundo turbulento que está en crisis. En el año 391, las revueltas callejeras alcanzan a la gran biblioteca, atrapada dentro se encuentra Hypatia (Rachel Weisz), filósofa, maestra neoplatónica y atea, que quiere salvar la sabiduría del mundo antiguo, de las hordas incontroladas que aguardan afuera, pero son muchas las historias que se cuecen tras los muros.

Una serie de historias sobre el amor, al conocimiento, a la filosofía, a una mujer, a Dios, a los Dioses, a una hija, a un padre, a una ama, a sí mismo, algo que no sería dañino a no ser que se convierta en pasión, y la pasión en obsesión o fanatismo. Una mujer que amaba el universo quería comprenderlo aunque solo fuera una parte, pero para ello renuncia a su vida personal, desengaña a los que la rodean impiéndoles que la adoren y la idolatren, porque no es una imagen realista, deben cuestionarlo todo e intentar comprender a los que te rodean, porque somos todos más parecidos de lo que creemos, pero está rodeada de una sociedad masculina que no puede comprender que una mujer tenga opinión.
Vemos como los hombres en la vida de Hypatia, Davus y Orestes, cambian y evolucionan mientras ella se mantiene como un faro defendiendo las mismas ideas de siempre, toda su vida cambia sus bienes más preciados son mancillados, pero sigue teniendo claras sus convicciones, mientras que las de ellos cambian con los acontecimientos, todo menos el amor que la profesan, cuanto más se alejan de sus enseñanzas, más pierden su rumbo, y ninguno de ellos puede evitar su destino trágico en la historia.
En ese momento que nos creíamos el centro del universo, Alejandro lo desmitifica con tomas elevándose del suelo y llevándonos al telar de estrellas, desde donde los problemas terrenales son poco menos que nimios, se escudan en sus religiones para adquirir poder, retuercen creencias y pensamientos para el beneficio propio, no se busca la universalidad que nos muestra el espacio, si no la erradicación de todo lo que no concuerda con nosotros, no unión, si no segregación.
La visualización de las explicaciones matemáticas y físicas durante toda la película son maravillosas, reflejan la misma pasión que la profesora pone en ellas, y nos permiten atisbar el amor y el reto que suponen para ella desentrañar todos esos misterios, el abandono del círculo perfecto como objeto de adoración físico, que debería solucionar todos los problemas pero que al final no logra hacerlo, no se debe idealizar la perfección.
Rodada de manera preciosista con tomas arriesgada como el plano de la llegada de los asaltantes a la cúpula con pergaminos volando, o la masacre llevada a cabo por los monjes parabolanos con un plano cenital como si fueran hormigas, Amenábar nos vuelve a deslumbrar con su saber hacer, cuida mucho todas las escenas.
En cuanto a las actuaciones Rachel Weisz hace una actuación correcta y transmite la pasión de la filósofa, pero los mayores méritos se los lleva Max Minghella con su Davos, ese esclavo que tanto evoluciona durante todo el metraje.
Una película que nos debería hacer reflexionar, que va a ser un taquillera pero no un blockbusters, por la falta de caras conocidas y la trama con pocas concesiones a la espectacularidad, algunas escenas más vistosas en su primera parte que en la segunda, pero una nueva gran obra de Alejandro Amenabar.
Puntuación: 7´5.

