Tras una tercera temporada que desdibujó muchos personajes y tramas, esta cuarta retomó el pulso del club, las historias personales que importan, y ese reino de Charming hostigado por los cuatro costados, sin líderes y sin rumbo, que comienza como una huida hacia adelante sin mirar al pasado, pero que se ve lastrada por un final casi anticlimático. Los personajes han vuelto a cobrar la fuerza de antaño solo hace falta que en lugar de giros de timón veamos cañonazos y abordajes con cuchillos entre los dientes.- OJO A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS SOBRE SoA HASTA EL CAPÍTULO 4X14 -
Este último capítulo ha tenido mucho de épilogo explicatorio y poco de final épico, tras la muerte trágica de Piney a manos de Clay, el casi suicidio de Juice, la muerte de Kozik, que poca suerte tiene Kenny Johnson, la lucha de poder entre Gemma y Tara para conseguir el puesto al lado de Jax, ser la mujer tras el poder, el peligroso juego con los mexicanos y sus drogas, han jugado la carta del todo cambia para que nada cambie, con ese conejo sacado de la chistera, o placa de la CIA del bolsillo de Romeo y Torres, que obligan a Jax a dar un paso atrás en su huida buscando la familia y alejándose del club, un as de tréboles, suertudo y conveniente, que retrasa la muerte del Rey Clay aunque acabe coronando al Príncipe Jackson.
Toda esa trama RICO con un magnífico Ray McKinnon alias "Linc" Potter, que recuerda a estos detectives de The Wire que montan una gran operación esperando hacer un gran arresto, y se ven sobrepasados por alguien de las altas esferas que los devuelve a la realidad, solo son peones, hay un gran juego que no ven y que les impide completar su esfuerzo por encarcelar a los malos, y para colmo deben contentarse con evitar que un alcalde, respaldado por unos socios asiáticos especializados en juguetes sexuales pasados de vueltas, logren arruinar lo poco de autóctono que tiene Charming.
Ahora quedan coleando la trama de Laroy Wayne, su novia Verónica Pope, y Damon Pope el nuevo ogro malvado en el horizonte, un peligroso gangster de Oaktown, todo por una venganza de Tig que no tenía ninguna motivación real, solo las mentiras que le contaron para tapar lo que realmente sucedió con Clay y los disparos que le propinó Opie, que deberá mejorar su puntería desde luego; este suceso desde luego ha provocado en parte el descenso de categoría de Tig, en la escala social del club dejando a Chibbs como hombre de confianza del Presidente Jackson Teller, reluctante heredero de su padre, y un, de momento, indeciso Opie que no puede confiar en nadie después de lo sucedido con su mujer y su padre en el pasado.
Al final ha quedado claro que la pluma tiene más fuerza que las armas, y que unas simples cartas han resultado más incendiarias que todo un cargamento de subfusiles de asalto, la serie se despide con su versión particular de "The House of the Rising Son" donde cambian Nueva Orleans por Charming y ese sol / Sun por el ascenso de un hijo / Son, que deberá guiar la anarquía hacia un orden si no quiere ver desguazado su club hasta el chasis.


















































